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sábado, febrero 18

Mauricio Rojas explica porqué "el milagro sueco" subsiste a pesar de la crisis y las dificultades para la economía europea. como miembro del Partido Liberal defiende la marcha atrás en los servicios públicos que de estatales se han convertido en privados. Interesante.

Suecia se ubica en el sexto lugar en el último índice de competitividad del Foro Mundial ( Global Competitiveness Index 2016-17) mientras que, de acuerdo a la revista Forbes, encabeza la lista de los mejores países para hacer negocios ( Best Countries for Business 2016). A su vez, entre 2000 y 2016, el crecimiento de su PIB per cápita se ubicó entre los más altos de los países avanzados. Estos notables resultados no dejan de sorprender pensando la profunda crisis que afectó a Suecia en los años 90, después de un largo período de estancamiento relativo que entre 1975 y 1990 la convirtió en el país desarrollado de más bajo crecimiento después de Nueva Zelanda.

¿Cómo se logra una transformación semejante? La respuesta más evidente es la siguiente: bajando los impuestos, limitando el tamaño del Estado y desmontando los monopolios públicos. El otro lado de la medalla ha sido una fuerte expansión del sector privado, que ha complementado sus bases industriales tradicionales con notables éxitos en áreas propias de la nueva economía del conocimiento. Algunas cifras pueden ilustrar lo ocurrido.

De 1975 a 1990 la carga tributaria aumentó del 39,4% al 50,4% del PIB, mientras que de 1990 a 2016 disminuyó al 43,5%. La evolución del gasto público es aún más notable, expandiéndose un 44,4% entre 1975 y su tope en 1993, mientras que entre ese año y 2016 se redujo un 28,8%, pasando del 69% al 49% del PIB. Al mismo tiempo, el empleo público, que había crecido espectacularmente desde los años 60, disminuyó un 18,9% de 1990 a 2015, con una reducción de más de 300.000 puestos de trabajo. Esto implica que en relación al empleo total la parte pública disminuyó del 37,7% al 28,9% de 1993 a 2015.

En su conjunto, estas cifras ilustran la mayor reducción del sector público jamás experimentada por un país desarrollado. Un aspecto importante de este proceso ha sido la desmonopolización y privatización masiva de una multitud de servicios básicos (transportes, telecomunicaciones, energía, medios audiovisuales, correo, farmacias, entre muchos otros) así como la apertura de los servicios del bienestar financiados públicamente (educación, salud, apoyo a los adultos mayores, etc.) a la oferta privada mediante diversos sistemas de vouchers o subsidios a la demanda que apoyan la libertad de elección ciudadana. Así, más de una tercera parte de la atención primaria de salud financiada públicamente es brindada hoy por proveedores privados. De la misma manera reciben su educación secundaria más de una cuarta parte de los jóvenes suecos y sus cuidados una igual proporción de adultos mayores. Esto explica una fuerte reducción del empleo público en paralelo a la expansión del empleo total en las áreas clave del accionar del Estado de bienestar.

Simultáneamente, el sector privado retoma el liderazgo económico que había perdido durante las décadas de fuerte expansión del sector público y sus monopolios. Así, el empleo privado se expande un 33,5% entre 1993 y 2015, lo que significa un aumento de 830.000 puestos de trabajo y contrasta fuertemente con la significativa pérdida de empleo privado registrada durante las décadas anteriores. Al mismo tiempo, la productividad del trabajo ha aumentado un 80% durante los últimos 25 años. Esto ha sido un aspecto crucial de la profundización del perfil exportador de la economía sueca, propio de un pequeño país abierto al mundo. Las exportaciones en relación al PIB suben así de 31,3% en 1993 a 45,6% en 2015, siendo la exportación de servicios su componente más dinámico.

En este contexto es interesante señalar que según el Índice de competitividad global ya aludido las mayores fortalezas de la economía sueca se encuentran en las siguientes áreas: solidez y probidad institucional (puesto 4 de 138 economías consideradas), buen manejo macroeconómico (puesto 5), capacidad de absorción tecnológica ( technological readiness; quinto lugar), sofisticación empresarial (sexto lugar) e innovación (también en sexto lugar).

Estos aspectos nos permiten precisar el contexto en el que se ha producido el gran vuelco de la economía sueca: el proceso generalizado de privatización ha ido acompañado de instituciones ejemplares en cuanto a sus niveles de probidad, agilidad y protección tanto de las libertades ciudadanas como del derecho de propiedad, junto a un manejo macroeconómico impecable y una fuerza de trabajo altamente competitiva y capacitada para ubicarse en la delantera del cambio tecnológico-organizativo del presente.

Tomar estos aspectos en consideración es clave para el futuro de una economía como la cubana ya que nos advierte de que no se debe convertir a la privatización en una especie de panacea universal que por sí misma lo resuelve todo. Bajo otras condiciones puede perfectamente terminar, como bien lo atestigua el caso de Rusia, en un tipo de capitalismo depredador dominado por mafias ya sea nuevas o provenientes de la antigua nomenklatura comunista. O también en un capitalismo subdesarrollado, como es el caso de la mayoría de los países latinoamericanos, donde las carencias de su capital humano lo condenan a un crecimiento extensivo eternamente dependiente de la abundancia de recursos naturales y fuerza de trabajo barata.

Estas son las lecciones del milagro sueco que, en realidad, nada tienen de nuevo. Su secreto está en la libertad económica respaldada por sólidas instituciones inclusivas que brindan la posibilidad de que las capacidades de cada uno se realicen en beneficio de todos.
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Mauricio Rojas fue diputado en el Parlamento de Suecia. Actualmente, es catedrático de la Universidad de Lund y Senior Fellow de la Fundación para el Progreso (Chile)

lunes, febrero 13

Carlos Valverde no deja de mostrarse preocupado al comprobar que Brasil está comprando tan sólo un tercio de lo pactado a Bolivia en materia de gas. eso no es todo porque la actual producción no da abasto. la plata sale pero no entra en el volumen deseado aunque la info se mantiene congelada, más bien maquillada para no descubrir el verdadero rostro del negocio del gas.

Hay preocupación en los departamentos productores de hidrocarburos que dependen de los ingresos de regalías e IDH por la baja producción de gas. Brasil está comprando muy poco, Argentina anuncia que va a comprar más, pero no inmediatamente y, como se sabe, en Bolivia la producción de gas viene asociada a la producción de crudo, de manera tal que debemos manejarnos con el condensado que se extrae del gas y, si hay merma de gas, lógicamente debe haber merma de condensado, entiéndase: gasolina y, peor aún, diésel, porque nuestro petróleo es muy liviano.

Los que conocen sobre esto no van a dejar que se diga una cosa por otra: con relación a Brasil, lo cierto es que los vecinos no han comprado “más que un tercio” de lo que establece el contrato. Los que saben aseguran que la producción de gasolinas y otros puede haber bajado un 60% este año, ello tiene que significar que el país está importando esos productos en mayor cantidad que los que venía importando, lo que implica que estamos recibiendo menos por gas y erogando más por la compra de combustibles, cosa que se tiene que estar haciendo con mucho sigilo para que la gente no se dé cuenta de que la plata se está yendo del país, otra vez.

Esto que sigue me lo envió un ciudadano preocupado por el tema: “Las refinerías, con todas las inversiones que se hicieron en los últimos años, tienen una capacidad aproximada de 63.000 BPD, pero están procesando actualmente un 60% (38.000), porque no les llega el condensado. Todo el 2016 se ha estado operando a niveles inferiores a los planeados porque no hay condensado”.

Aclaro que los números pueden variar, pero es conveniente entender que el problema es estructural, se sabe que esto se lo habían advertido al presidente por 2012 o 2013, cuando la CBH le pidió que abriera las chances a las empresas que quieran venir a invertir, que se adaptara la Ley de Hidrocarburos al momento que se estaba viviendo con mirada de futuro, pero el ‘excesivo nacionalismo’ y la soberbia ‘revolucionaria’ nos dejó como estamos: sin posibilidad de expandirnos y cada vez más dependientes de los dos únicos mercados que reciben el gas boliviano: Argentina y Brasil. Es cierto que Paraguay entró al mercado nacional, pero convengamos en que el negocio con ellos es marginal.

Concluyendo: el tema y el problema de esto es que la actual producción no alcanza para abastecer la demanda interna; ello significa, reitero, que el país está importando una mayor cantidad de carburantes (algunos hasta dicen petróleo) y, si bien es cierto que el petróleo vale menos que antes, no es menos cierto que el gas está asociado al precio del petróleo y el país recibe menos dinero por su exportación y paga por más gasolina que antes, o sea, estamos lo mismo que igual        

miércoles, enero 4

como en todo el mundo, los periodistas tratan de crear algún escándalo entre la monarquía para minar su prestigio, esta vez, la pretensión de atribuirle "miedo a los fantasmas" del Palacio...Silvia pasó por algo y dijo que sí "son buenos fantasmas, muy amables" los que allí habitan.

 

La reina Silvia de Suecia afirma que el palacio real donde reside está encantado, según un documental que será difundido este jueves en la televisión estatal.

“Hay pequeños amigos, fantasmas. Todos son muy amables, pero a veces te sientes como si no estuvieras totalmente solo”, dice la soberana, de 73 años, en el documental de SVT.

“Es muy emocionante. Pero no da miedo”, agrega.

El palacio de Drottningholm, clasificado por la Unesco como patrimonio mundial de la humanidad, fue construido en el siglo XVII en la isla Lovon en Estocolmo. Es la residencia oficial del rey Carlos XVI Gustavo y de la reina Silvia.

Nacida en Alemania y criada en Brasil, Silvia es una soberana discreta y apreciada por sus obras de caridad y su sencillez. El pasado 25 de diciembre fue hospitalizada por sufrir vértigos, día en que cumplió 73 años, regresó ese mismo domingo a su castillo de Drottningholm.
La monarca ingresó en el hospital de Danderyd en la noche del viernes tras sufrir vértigos durante el tradicional concierto de Navidad en el teatro del castillo real de Drottningholm.

Su hija menor, Magdalena, estuvo toda la noche con ella y los demás miembros de la familia la visitaron el sábado, según el diario Expressen.
La princesa Cristina, hermana del rey, reitera las afirmaciones de la monarca.

“Hay mucha energía en esta casa. Sería extraño si ésta no tuviera una apariencia”, dijo Cristina en el documental.

“Todas las viejas casas encierran historias. Han estado habitadas por gente durante siglos”, añade.

sábado, diciembre 10

hoy reciirán cada uno de "los nobel" un premio cercano al medio millón de dólares, medalla de oro de manos del Rey de Suecia


Lista de los ganadores

 

Nobel de la Paz . Fue otorgado al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos “por sus decididos esfuerzos para llevar más de 50 años de guerra civil en el país a su fin”, según indicó el Comité noruego. La paz con las FARC no acaba de estar cerrada, pero se premió el sacrificio de Santos por lograrlo.

Nobel de Literatura . El premiado fue Bob Dylan. Por primera vez era un cantautor el galardonado con la mayor distinción de las letras. Se lo dieron por haber creado “nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción estadounidense”, según la Academia Sueca.

Nobel de Química . Jean-Pierre Sauvage, Bernard Lucas Feringa y James Fraser Stoddart fueron los premiados por ser pioneros de la nanotecnología. A pesar de ser de Francia, Holanda y Escocia – por ese orden- lograron coordinarse para desarrollar máquinas moleculares diminutas.

Nobel de Física . También hay triplete este año. Los premiados son los británicos David Thouless, Duncan Haldane y Michael Kosterlitz por sus hallazgos sobre los estados poco usuales de la materia.

Nobel de Economía . El estadounidense Oliver Hart y el finlandés Bengt Holmström han ganado el premio por su aportación a la teoría de los contratos.

Nobel de Medicina . El japonés Yoshinori Ohsumi vio compensado por el descubrimiento de los mecanismos de la autofagia, procedimiento para degradar y reciclar componentes celulares.

martes, noviembre 15

my interesante crónica del NYT (el diario más grande del mundo) sobre Suecia y la problemática de los jóvenes menores de 25, que llegan a Suecia en calidad de refugiados. la referencia a un proyecto musical en marcha es original y muestra cómo es posible actuar en positivo ante una Comunidad que, por desgracia está cada vez más decepcionada del Derecho de Asilo.


Jóvenes refugiados encuentran un hogar en la música pero Suecia podría negarles el asilo

GOTEMBURGO, Suecia – Cualquiera que haya asistido al concierto de la Orquesta de Sueños, celebrado a fines de octubre, pudo contemplar a un grupo de 25 chicos tocando con buena actitud, una que otra nota en falso, y mucho ritmo. Sus rostros, iluminados por sonrisas plenas, ejecutaron piezas como “Now The Day Is Over”, el “Himno a la alegría” de Beethoven, “Sultan Qalbam” del afgano Ahmad Zahir, “Inuk’s Coming Of Age”, y el “Merengue venezolano del primer dedo”.
La mayoría de ellos proviene de Medio Oriente: son refugiados musulmanes que tocaron en una iglesia luterana bajo la conducción de un director católico que apuesta por la música para cambiar sus vidas.
“En la Orquesta de Sueños tenemos jóvenes de países en guerra como Afganistán y Siria, además de otros que provienen de naciones con problemas terribles como Eritrea o Albania. Pero todos ellos están unidos por el amor a la música que les ayuda a superar sus miedos y traumas”, explica Ron Álvarez, un músico venezolano de 30 años que en junio creó la Orquesta de Sueños de El Sistema Suecia, una agrupación integrada por jóvenes refugiados ubicados en Gotemburgo.
Álvarez fue formado en El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, una obra social y cultural del Estado venezolano con más de 40 años de experiencia en la creación de un exitoso método de enseñanza musical que favorece la integración de jóvenes de bajos recursos en Venezuela. El sistema ha inspirado el establecimiento de proyectos similares en más de 60 países del mundo.
Eso explica por qué Mustafa Hussaini, un joven afgano de 17 años y con solo dos semanas de aprendizaje del corno —una especie de trompeta—, pudo tocar esa noche. “Viví en Afganistán y Pakistán y allá nunca estudié música. Cuando toqué esa noche no lo podía creer, me temblaban las manos de la emoción”, dice.
Mustafa es un joven delgado, moreno y de ojos alegres que cuando está con sus compañeros de la orquesta hace bromas todo el tiempo. Pero su semblante se ensombrece al recordar que puede ser deportado en cualquier momento. “Salí de Afganistán a los dos años y medio porque, como somos chiitas, estaban amenazando a mi papá. En Pakistán los talibanes lo mataron y tuve que huir a Irán”, explica, y baja la mirada.
Vivía en Quetta (Pakistán) y tenía 14 años cuando asesinaron a su padre. En Irán fue perseguido por la policía y, cuando no estaba escondido, trabajaba recolectando objetos de metal en las calles hasta que se unió a la enorme masa de caminantes que atraviesan las fronteras y el mar hasta Grecia para llegar a Europa. La muerte de hombres, mujeres y niños por deshidratación, ahogamientos, cansancio y robos es una estampa fija en su memoria.
Un grupo de más de 25 jóvenes refugiados son los integrantes de la Orquesta de Sueños.Credit Lisa Thanner/El Sistema Suecia
En Grecia estuvo en el campo de refugiados que se instaló en la paradisiaca isla de Kos. De allí pasó a Serbia, Austria y Alemania en una travesía de cuatro meses hasta que otros afganos le dijeron que tomara los trenes hasta Suecia porque la gente de allá era muy amable.
“Aunque tengo un año y medio en Suecia, la oficina de migración no me quiere aprobar el asilo porque dicen que tengo 18 años y no tengo una identificación para demostrar que soy menor de edad. Todos mis papeles se perdieron en el viaje y por eso me sacaron del campo de refugiados en el que estaba viviendo”, dice entre sollozos.
Mustafa vivió varios días en las calles de Gotemburgo hasta que lo entrevistaron en un programa de radio y una pareja sueca que lo escuchó se lo llevó a su casa en Partille, un pueblo cercano. Este joven apeló a la primera decisión de las autoridades migratorias y espera poder seguir tocando en la orquesta junto con sus amigos: “Ahora con mis manos y mi boca hago sonidos hermosos en el corno, eso nunca antes me había pasado. No quiero abandonar la música ni dejar de estudiar en Suecia. Me da mucho miedo volver a la guerra”.
Afganos protestando en la plaza Gustaf Adolfs, el 23 de octubre, en GotemburgoCredit Erik Eger

Un viraje político

Durante una visita reciente a Malmö, ciudad que se ha convertido en la puerta de entrada para decenas de miles de personas que huyen de los conflictos armados en el Medio Oriente, el papa Francisco elogió la hospitalidad de los suecos: “Bienaventurados son aquellos que miran a los ojos de los abandonados y marginados y les muestran su cercanía”, dijo.
Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, Suecia ha construido una reputación de tolerancia y respeto que la han convertido en un destino histórico para los refugiados de países de América Latina, Medio Oriente y Asia. En 2015 acogió a 163.000 refugiados, una cifra que supera a la de cualquier otra nación de la Unión Europea en proporción a su cantidad de habitantes.
Sin embargo, en noviembre de 2015, el primer ministro sueco, Stefan Löfven, declaró: “Estamos adaptando la legislación sueca temporalmente para que las personas elijan buscar asilo en otros países. Necesitamos un respiro”. Esto marcó el inicio de una serie de medidas que podría implicar la deportación de entre 60.000 y 80.000 personas a las que les han denegado la solicitud de asilo.
En el caso de comunidades como la afgana, el 85 por ciento de sus peticiones han sido rechazadas, y el gobierno sueco les ofrece a los deportados una ayuda de relocalización de 8000 euros una vez que se han marchado del país. El gobierno ha estimado que estas restricciones durarán unos tres años con el fin de reducir el número de solicitudes de asilo.
Se estima que el 85 por ciento de las recientes peticiones de asilo de la comunidad afgana han sido rechazadas por el gobierno sueco.Credit Erik Eger
El 22 de octubre, dos días antes del concierto de la Orquesta de Sueños, la comunidad afgana se reunió en la plaza Gustaf Adolfs, una de las más grandes de Gotemburgo, para exigir que se detuvieran las deportaciones forzosas, se investigara lo que había pasado con quienes ya fueron deportados y tratar de detener las nuevas leyes de asilo.
Aunque pudo ser una coincidencia, el cambio en las políticas ocurrió después de los ataques terroristas de París, que desataron en Suecia un fin de semana de pánico cuando un presunto miembro del Estado Islámico fue arrestado en un centro de acogida de refugiados. Sin embargo, el hombre fue liberado sin cargos.
En enero, una trabajadora social fue asesinada a puñaladas por un refugiado de 15 años en un centro para inmigrantes en Mölndal, cerca de Gotemburgo, y en octubre hubo dos incendios en instalaciones para solicitantes de asilo ubicadas en Estocolmo, la capital de Suecia.
“No podemos juzgar a toda una comunidad por algunos incidentes aislados. Este país no tiene una crisis de refugiados, los refugiados son los que huyen de las verdaderas crisis. Tenemos infraestructura y una economía que puede ayudarlos”, explicó Katja Finger, miembro de Save the Children que participó en la manifestación de Gotemburgo.
De izquierda a derecha: Shadi Kheder y Wehad Alhad Salh, jóvenes sirios que participan en este proyecto musicalCredit Reynaldo Trombetta

Las primeras ausencias

Mustafa Hussaini es uno de los miles de jóvenes que esperan una respuesta pero su caso no es el único en la Orquesta de Sueños.
Wehad Alhad Salh es sirio, tiene 11 años y hace 12 meses llegó desde Urfa, Turquía, pero no ha recibido ninguna respuesta de las autoridades migratorias. Toca con disciplina el violín en la orquesta y dice que Siria es el “país más bello del mundo”, pero sin guerra.
“Nosotros no hemos llegado a Suecia porque queremos dinero o comida, solo deseamos vivir en un sitio donde no haya guerra. Queremos una vida mejor para nosotros, eso es todo lo que anhelamos”, dice Wehad mientras sostiene el arco de su violín.
Esa también es la situación de Zahra Alrahim, de 17 años, quien huyó de Bagdad y espera por la respuesta de migración mientras vive en un campo de refugiados. En sus ratos libres toca la flauta en la orquesta y ríe cuando habla de su experiencia: “He descubierto que me encanta la música y desde que conocí a Ron quiero estudiar más. Tal vez algún día pueda llegar a ser profesional”.
Del grupo de 25 jóvenes que tocaron el 24 de octubre ya habrá un primer deportado. Los gemelos albanos Melvin y Kelvin Lala fueron de los primeros en incorporarse al proyecto. Ambos tocan violín y ensayan obsesivamente para mejorar su nivel. Melvin, quien había logrado ser el concertino de la orquesta, acaba de recibir la noticia de que será deportado a Alemania, donde las autoridades migratorias tomaron sus huellas y es muy probable que sea devuelto a su país.
“Me he vuelto loco por la música, desde que empecé con esto no paro de tocar. Me ha cambiado la vida haber conocido a mis amigos de la orquesta y cuando toco me relajo. Me olvido de todos los problemas que tenía en casa”, dijo Melvin en una entrevista reciente.
Los gemelos albanos Melvin y Kelvin Lala fueron de los primeros jóvenes en incorporarse al proyecto y ambos tocan el violín. Melvin será deportado de Suecia en los próximos días.Credit Lisa Thanner/El Sistema Suecia
Ante la adversidad de estas decisiones, Álvarez, el director de la orquesta, parece multiplicarse. Como parte de El Sistema Suecia imparte clases a profesores de música de diversas regiones del país, viaja constantemente para asesorar el surgimiento de proyectos similares con refugiados y su esfuerzo parece estar dando frutos. Ya hay conversaciones para una nueva orquesta de refugiados en Estocolmo.
“La verdad es que descanso cuando doy clases, a veces trabajo 20 días seguidos y descanso uno”, explica con una sonrisa.
Una de las pocas tristezas que empañó la alegría del primer recital de la orquesta fue la ausencia de Wehad, quien luego de asistir a todos los ensayos no pudo presentarse junto a sus compañeros porque fue reubicado, sin previo aviso, por su trabajador social. Sin embargo, Álvarez luchó hasta localizarlo y logró que volviera a los ensayos, aunque ahora vive a hora y media de Gotemburgo.
“Estos jóvenes refugiados van a recibir toda mi ayuda para demostrarle a las autoridades que a través de la música se están integrando”, dice el director. “No les puedo prometer que van a permanecer en Suecia, pero sí les he jurado que lo que han aprendido les va a cambiar la vida adondequiera que vayan porque la música nunca se acaba”.

lunes, octubre 17

Carlos Mesa, al que este autor propondría como Nobel de Literatura, por su proficua producción, y su sapiencia histórica, escribe poesía cuando homenajea a Bob Dylan...el genio musical que ganó el de Literatura despertando una gran polémina en torno al accionar de la Academia Sueca, que jamás antes en la historia de los Nobel 120 años casi, había distinguido a un cantaautor...según Mesa, Dylan mezcló retazos de la vida, de las emociones y tensiones con una fuerte carga personal...escribió y cantó lo que sentía.

Dylan: “Para la Libertad”

Ha tocado las puertas del cielo. “Madre limpia la sangre de mi cara, que ya no puedo ver”. Dylan es una voz como una marca, es un pelo ensortijado como un gran casco sobre la cabeza con la silueta a contraluz sobre fondo azul, es la conciencia, no la de la moraleja, la del desafío punzante, es, por encima de todo, una cadencia que se te impregna en la piel.
Dylan es la posibilidad de transformar en melodía una sensación interior, un volcán que no se contiene, una promesa de futuro que transporta el viento hasta envolverte completamente. Es el retrato de un tiempo desgarrado, el de un mundo de neón que se hundía en las tinieblas de la guerra de Vietnam, el de un hombre con el cuerpo y el corazón hecho jirones que lo había perdido todo, que podía autodefinirse como un canto rodado…
Es la mirada ácida desde la utopía que se desvanecía entre los dedos, la locura de la droga, la brutalidad de sueños destruidos, pero es sobre todo el grito generacional de quien no se rinde. A los verdaderos señores de la guerra, a la industria de la muerte anclada en los bordes del discurso de la democracia perfecta, les espeta: “sólo quiero que sepan que puedo verlos detrás de sus máscaras”. A quienes miran la realidad de frente: “Vi un recién nacido rodeado de lobos salvajes… es dura, muy dura la lluvia que va a caer”. A pesar de eso, eran años de un horizonte que parecía infinito, era el resuello, pero era también el miedo, la certeza de una transformación que haría del mundo un espacio nuevo.

Dylan, como los viejos juglares medievales, transportó la palabra escrita, soñada, pensada, sufrida y la hizo música, a salto de mata entre el country-folk y el rock. Desde su garganta, desde sus dedos templando la guitarra, desde sus ojos (a veces al lado de Joan Báez), hizo de la poesía un alegato, un instante turbador en el que millones de jóvenes encontraron las respuestas a muchas de sus preguntas, supieron que además del ritmo hipnótico de Elvis, había un largo trazo —como un mensaje subterráneo— que conectaba sus poemas con la tradición musical estadounidense y universal de un denso pasado. De él bebieron tantos, para mi sensibilidad Simón y Garfunkel, por supuesto el gigantesco Leonard Cohen y en un
a dimensión de hondura sin límites las interpretaciones de Nina Simone…
Demostró cuán posible era escribir poemas y decirlos enredados en acordes, quizás ásperos pero siempre capaces de señalar a fuego las espaldas del poder.
“Cómo se siente estar completamente solo, sin saber cuál es el camino a casa y caer y caer como un canto rodado”. Era esa época, la de Dylan, la de todos nosotros, una época atrapada por un Leviatán desmesurado que invitaba a cambiarlo todo, para ahogar el sistema, para ganarle la partida, pero era también la de la desazón ante una realidad implacable que iba imponiendo, como de hecho lo hizo, un mundo que se tragaba las esperanzas y las ilusiones bajo el celofán envenenado del consumo.

Los trazos literarios del poeta, entonces definido como cantautor, una palabra de una precisión incuestionable, se fueron decantando con los años, pero su fuerza devastadora se quedó clavada en nuestros pechos para siempre. ¿Cómo entender el mundo? ¿Cómo entendernos a nosotros mismos sin su grito? En esa dimensión su voz, sus discos, su música, el cuchillo hiriente de sus contenidos, fueron compañeros de ruta, la referencia de aquellas cosas en las que creímos y con las que construimos la intensidad de nuestras vidas.

La universalidad del poeta está a la vista. Hoy, las letras de esas canciones que conmovieron nuestros cimientos siguen refiriéndose a temas que no tienen un tiempo ni espacio definidos, porque recogen el interior de nuestras almas.
“Aquel que no está ocupado naciendo, está ocupado muriendo”. ¿Hay algún duda sobre el sentido de esta aserción? ¿Podría alguien sentirse lejos de algo que resume con la contundencia del buril del escultor de que se trata la vida? El extraordinario vate Jorge Manrique lo dijo al modo de los “antiguos” en sus “Coplas” hace quinientos años, pero esta sola frase dicha y cantada con ese tono inconfundible, es suficiente para resumir el largo y dramático poema de Manrique.

Dylan mezcló siempre los retazos de la vida, del día a día, de las emociones y las tensiones del complejo momento que le tocó y nos tocó. Con una fuerte carga personal escribió y cantó lo que sentía, lo que pensaba de los seres humanos y de su tránsito terrenal. Dice ahora, en la larga madurez, que aún no entiende cómo fue posible que pudiese escribir lo que escribió en sus comienzos. Es que la fuerza y la claridad de una edad y de un tiempo no es repetible. Lo hizo y dejó el testimonio del gran trovador, del poeta de a de veras, más que muchos alambicados autores a los que el tiempo ha marchitado, o a los que la complejidad hace ininteligibles. Dylan es algo que todo poeta quisiera ser alguna vez, inmensamente popular, mundialmente conocido, compañero de ruta de millones de personas, cantante de cabecera de tantos. ¿No es acaso de eso que trata la poesía? ¿No es ese el sentido último de quien escribe y de quien canta? Compartir, compartirlo todo.

El autor fue presidente de la República.

sábado, agosto 27

25 anos de la WEB, la primera página en el espacio por Tim Berners-Lee, hazana incomparable que ha revolucionado la historia humana. lo revela LT que en pocas líneas describe el suceso con precisión.

Hace pocos días, el pasado 23 de agosto, se ha conmemorado el 25 aniversario de la apertura al mundo de la World Wide Web, la red Internet.
Desde una perspectiva histórica, 25 años son una insignificancia. Pero vistos con los ojos de las actuales generaciones, lo ocurrido desde el 23 de agosto de 1991 equivale a poco menos a toda una era. Es que ese día se marcó una línea divisoria entre un antes y un después.

La historia de Internet y el proceso que condujo a darle la forma WWW es de por sí fascinante, pero lo es más aún su impacto en el presente y su proyección hacia el futuro.

Se ha dicho, y no es una exageración, que desde que el 23 de agosto de 1991 el ingeniero británico Tim Berners-Lee subiera a Internet la primera página web, el mundo y la vida cotidiana de toda la humanidad comenzó a cambiar a un ritmo vertiginoso y no hay sociedad humana, incluso las menos conectadas la red de redes, que de un modo u otro, para bien o para mal, no haya visto transformada su forma de trabajar, aprender, enseñar, entretenerse y, en fin, vivir.

Bolivia no es una excepción ni mucho menos. Sin embargo, y muy a pesar de lo presente que Internet está en nuestras vidas, es también cierto que nuestro país se destaca por ser, con los más pobres países africanos, uno de los que menos se ha adaptado y peor ha asimilado las nuevas tecnologías. Así lo demuestra, entre muchos otros indicadores, como el segundo país con peor calidad de conexión digital, medida ésta en términos de velocidad pero también de acceso per cápita. Eso significa que con cada año que pasa crece la brecha digital que nos separa del resto del mundo.