Páginas vistas en total

sábado, junio 19

crónica de abc madrid sobre la boda en Suecia

Suecia entera vibró con el corazón repleto de orgullo nacional durante la boda de su Kronprinsessa, que entró a la catedral a las 15.30 en punto con un vestido muy clásico de larga cola. Las televisiones de varios países emitieron en directo la llegada de los invitados y de los novios, la emocionada ceremonia y el cortejo posterior. El 19 de junio de 2010 permanecerá escrito en los libros de historia como una fecha memorable. Tras esa ceremonia que duró 50 minutos, Victoria y Daniel, que juraron amarse «en la enfermedad y en la salud, en la adversidad y en la fortuna hasta que la muerte nos separe», son ya marido y mujer.

Este acto religioso en la Catedral ha sido el broche de oro a un romance que ha durado ocho años y que más parece sacado de una de esas sagas nórdicas en las que la princesa se enamora de un pastor. A partir de hoy Suecia tiene un nuevo príncipe, que esperemos comparta con su mujer todas las obligaciones protocolarias y años más tarde, el duro oficio de reinar. Este ha sido el enlace más esperado que ha reunido la mayor cantidad de realezas nunca superada en la historia. Todas las monarquías han estado representadas incluso las de los más lejanos lugares del Planeta como Tailandia o Japón.
Al intercambiarse los anillos de boda, Victoria y Daniel, muy sonrientes toda la boda, no pudieron evitar las lágrimas de emoción. Wejryd, que ofició la ceremonia acompañado por otros tres pastores, recordó al ya matrimonio en un nuevo sermón más largo que aunque su unión es "única", no deben olvidarse de pensar en la familia y en el resto de la sociedad.
El arzobispo provocó las risas de Daniel al llamarle por primera vez príncipe, título que ha adquirido automáticamente al casarse con la heredera de la Corona sueca, de 32 años y 4 menor que él.
Victoria lució un vestido blanco perla de terciopelo de manga corta del sueco Pär Engsheden, su diseñador habitual, y la tiara y el velo que llevó su madre, la reina Silvia, en su boda en 1976.
Daniel Westling recogió a la novia en la mitad del pasillo, hasta donde la había acompañado su padre, el rey Carlos XVI Gustavo, y continuó con ella hasta el altar. Durante la ceremonia, la Real Filarmónica mezcló música tradicional y moderna, incluido un tema expresamente compuesto por el ex miembro del cuarteto sueco Abba Benny Andersson.
Al finalizar la ceremonia, Victoria y Daniel iniciaron un recorrido en carroza abierta por el centro de Estocolmo, que contemplaban miles de personas y que los llevará más tarde al Palacio Real, escenario del banquete nupcial.
Los más elegantes
Entre las anécdotas que alimentan el orgullo patrio esta sin duda la presencia de nuestra Familia real, que siempre recoge alabanzas de los medios suecos, y la elección por los diarios suecos, entre ellos el Expressen (segundo de Escandinavia) de la Infanta Cristina y su esposo Iñaki Urdangarín como la pareja más elegante y atractiva.

Los representantes del mundo de la moda alaban el buen gusto de Cristina que lució un vestido con un gran escote en la espalda que terminaba en una flor y moño español, y el corte «impecable» del esmoquin de Iñaki que según esos gurús del estilo era «perfecto» y era tal como debe ser un traje de etiqueta. Le aconsejan, eso sí, que compre un lazo de pajarita mayor. Critican sin embargo la forma de vestirse de la condesa de Essex y de su esposo, el Príncipe Eduardo Windsor, cuyo traje de etiqueta «huele a John Silver, sin filtro» y tiene una chaqueta demasiado larga.
Los festejos relacionados con el real enlace terminan hoy con una cena de gala en el Palacio Real, donde no se servirán perdices, pero sí el salmón que habita estos mares, y la carne de los animales salvajes que pululan por los bosques suecos.
Otros invitados
La Infanta Elena ha optado para la ocasión por un vistoso diseño de inspiración goyesca en color rosa de amplia falda, que asemeja a un capote, y ajustado cuerpo sobre el que luce una chaqueta de pedrería.
La p rincesa Marta Luisa de Noruega y su esposo, Ari Behn también han sido unos de los primeros invitados en llegar. Para la boda, Marta Luisa luce un vestido palabra de honor en color rosa.
Máxima Zorreguieta viste un ajustado diseño en color gris con motivos florales bordados en tonos dorados. Junto a ella, su marido, Guillermo de Holanda.
Doña Letizia Ortiz ha llegado a la catedral del brazo del Príncipe Felipe. Fiel a su estilo, la Princesa de Asturias luce un vestido en tonos pastel de manga corta y un original moño adornado con una trenza. La Reina Doña Sofía, también ha optado por un elegante diseño en tonos pastel.
Los reyes Abdulá y Rania de Jordania también se encuentran entre los invitados. La Reina Rania, muy guapa con un vestido en color azul y un moño alto adornado con una discreta diadema, se ha mostrado muy sonriente a su llegada al templo.
La ceremonia
La «Kronprinsessa» Victoria dejó a las 09.00 sus aposentos de soltera en el Palacio de Drottningholm, residencia de sus padres, los reyes, y se ha dirigido al Palacio real para ponerse guapa ante uno de los momentos más importantes de su vida.
Y, mientras las calles de esta capital se van llenando de ciudadanos, nacionales y extranjeros, varios guardias intentan separar a la gran masa de curiosos que intentan fotografiar la catedral, o «Stora Kyrka». Un tempo color melocotón de 700 años, testigo de bodas y funerales reales, donde también se han coronado desde 1336 a los monarcas suecos. El rey sol regala desde por la mañana sus brillantes rayos antes de que llegue la anunciada lluvia, y ya se está colocando la alfombra azul sobre las escaleras de la catedral, un color romántico que da una idea del tono de los vestidos de los pajes y damas de honor.
A las 15.30 comenzó la ceremonia oficiada por un arzobispo y dos obispos (dos varones y una mujer impuestos por la Iglesia luterana Sueca, en nombre de la igualdad entre sexos) que durará alrededor de una hora. Después, los ya marido y mujer saludarán al pueblo a lo largo de los 6,8 kilómetros del recorrido del real cortejo «à la Doumont», (quiere decir que los cuatro caballos que tiran de la carroza van dirigidos por el primer oficial de la izquierda) antes de subir al «Vasaorden», una embarcación o especie de góndola azul y oro con remos, para cruzar las aguas del lago Mällaren.
Hay nada menos que 18 bandas de música y oficiales de todas las Armas en uniforme de gala en las aceras para animar el recorrido. La Policía estima que ya se han juntado alrededor de 200.000 personas alrededor del trayecto. La vigilancia es extrema. Nunca se han movilizado tantos agentes y tantos policías en un mismo lugar durante la historia de Suecia. Pero tampoco se han juntado nunca tantos Jefes de Estado en la misma ciudad.

viernes, junio 18

el gobierno de Suecia ofreció una cena para 500 invitados en el famoso Gran Hotel de Estocolmo a las personalidades que participarán en la boda real de la princesa Victoria heredera del trono con Daniel Westling un joven sin título nobiliario alguno de quién la princesa se enamoró desde hace ya algunos años. entre los invitados figuran los miembros de la realeza europea emparentados entre ellos desde hace muchos tiempo. los miembros del cuerpo diplomático acreditado en Suecia, los reyes de las paises escandinavos a saber Dinamarca, Noruega y los gobernantes de Finlandia. la familia Bernardotte, vale decir los tíos carnales del Rey Carlos Gustavo, sus hermanas y respectivos consortes, los reyes de Holanda, Rumania, Bélgica, el príncipe heredero de la corona española Felipe, sus hermanas las infantas y la simpática Letizia. además de los miembros del gobierno y los legisladores participan también los jefes de los partidos de oposición entre ellos Mona Shalin de la Socialdemocracia a quién vemos en primera plana compartiendo con la familia Bernardotte y los príncipes daneses. Algunas imágenes de los invitados que iremos ampliando en las próximas horas.

sábado, junio 5


La celebración del Corpus en Suecia:

Guds människoblivande avslutades inte med Jesu jordeliv. Det fortsätter i hans kyrka. I Jesu kropps och blod är denna verklighet mest gripbar och begriplig. Jesu säger själv: »Om inte ni äter Människosonens kött och dricker hans blod, äger ni inte livet« (Joh 6:53). Dessa ord väckte sådan anstöt att många lärjungar lämnade honom. Kyrkan gör ingenting för att släta över denna anstötlighet. Det är hennes erfarenhet att Jesu kroppsliga närvaro i sakramentet är ett livsvillkor för henne. Med Petrus svarar hon: » Herre, till vem skulle vi gå? Du har det eviga livets ord, och vi tror och förstår att du är Guds helige« (Joh 6:68-69).

Välsignelsens bägare som vi välsignar, ger den oss inte gemenskap med Kristi blod? Brödet som bryter, ger det oss inte gemenskap med Kristi kropp? Eftersom brödet är ett enda, är vi -fast många- en enda kropp, för all får vi del av ett och samma bröd.