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lunes, julio 23

el taxista somalí que me llevó a casa, me sorprendió afirmando que "Bolivia puede ser un gran país, pero es el mayor productos de droga de todo el mundo"

había tomado el taxi desde el Hotel Europa para regresar a casa. el taxista hombre de color me preguntó que de qué pais venía. "soy boliviano aunque vivo en Suecia hace mucho" ajá, boliviano replicó el hombre llegado de Somalia no hace mucho tiempo de modo que prefirió hablarme en inglés que no en sueco..."Bolivia es un país interesante aunque igual que mi país Somalia no tiene gobierno..." qué, me sorprendió que este humilde inmigrante opinara lo mismo que mi cordial amigo Humberto Vacaflor. "es que Bolivia manda cocaína al mundo entero" y me sorprendió por segunda vez.
y es que la fama de nuestra querida Patria está por los suecos, el somalí habló sin parar durante 15 minutos describió que no había lugar en el mundo donde no se oyera hablar de la cocaína proveniente de Bolivia y la forma de camouflarla con cerámina, con telas, con muñecas, con madera y hasta con fierro y con metales. esa cocaína también llega a Somalia, para el consumo por los señores de la guerra, para referirle a los conflictos internos que hacen de Somalia un país ingobernable, sin representación ante el mundo, sin gobierno constituído "es que no queremos pagar impuestos, como se paga aquí en Suecia y mi taxista se ríe con todas sus ganas, añadiendo, es que no somos tan tontos como los suecos".
el resto de la tarde me la pasé pensando, cómo es que la mala fama de Bolivia se ha expandido tanto que cualquier habitante en éste caso del Africa sabe que Bolivia tiene muchas riquezas, pero sobretodo tiene cocaína...esa droga maldita que envenena el alma en tantos lugares del mundo.
y la reflexión se profundiza, si este hombre, me refiero al dirigente cocalero, tuviera un mínimo de amor por Bolivia, haría todo lo posible para convencer al mundo que él mismo nada tiene que ver con la droga. y cuando veo en la prensa mundial NNUU informan que Bolivia provee de droga a México, que Brasil sufre de una avalancha de cocaína con que Bolivia llena las favelas...que Chile, Argentina, Paraguay tienen que extremar recursos para frenar el auge de la producción de la droga...entonces caigo en la conclusión de ser el mismísimo Evo Morales el mayor impulsor de la producción de cocaína.
se podrá pensar que resulta inadecuado culpar al Jefe del Estado del mayor delito que comete Bolivia de cara al mundo, pero entonces cómo explicar que desde hace ya tres lustros Evo impulsa la producción de coca, aún cuando se sabe que casi toda 95% de la producción de El Chapare se destina a la elaboración de cocaína, la prueba mayor es que desde su llegada al poder, la producción está casi triplicada y que expulsó a la DEA que les pisaba los talones a "los pichicateros" como se los llama a los narcos en el lenguaje popular.
se dirá que nunca como antes hay represión aunque no cae ningún pez gordo. los pichicateros son dueños de El Chapare y merced a los cocadólares han expandido su poder a las grandes ciudades Cochabamba, Santa Cruz, Oruro y por supuesto El Alto y La Paz donde penetraron en su economía y han comprado fábricas, hoteles, edificios, controlan el transporte y el dinero que proviene de la cocaína está camouflado "lavado" en bancos y comercios de toda la Nación causándole un tremendo drama.
si tan sólo dejara EM de alentar la producción de hojas de coca, si pudiera explicar que la cocaína no es buena para la Nación...que es un veneno, que es mortal para la salud física y espiritual de los drogodependientes que resultan del consumo de cocaína...pero no estos parten del principio "si ganamos plata, qué importa que se jodan los gringos" olvidando que el consumo interno ha crecido tanto que miles de jóvenes bolivianos están afectados por la droga y que el narcotráfico está incidiendo en la inseguridad ciudadana, en la corrupción, en los altos índices de criminalidad...de modo que sí, el taxista somalí que me trasladó a casa tenía razón "la cocaína boliviana está en todo el mundo"

jueves, julio 12

AVATAR II, le llama Harold Olmos a la odisea de los habitantes del TIPNIS que caminaron a pie 600 kilómetros en el frío y el calor, la lluvia y la nieve y que son postulados, con todo merecimiento al Nobel de la Paz. Mensaje al Comité en Oslo

Los TIPNIS han empezado esta semana su retorno a los parajes de la selva amazónica de los que partieron del 27 de abril y para llegar a La Paz dos meses más tarde. En las dos semanas de permanencia en la capital política del país, se enfrentaron varias veces con la policía, que los gasificó con eficiencia e impidió que ingresaran a la Plaza Murillo. El gobierno rehusó recibirlos. En contraste con la firmeza policial de negarles acceso a la principal plaza pública del país, ganaron la simpatía del país, especialmente de la población paceña, que otra vez les brindó solidaridad y les mostró que no están solos en su lucha por la protección del parque que ha marcado los sentimientos de los bolivianos.

El repliegue supone concentrar fuerzas dentro de su hábitat para oponerse y resistir a la consulta que pretende realizar el gobierno para lograr la aprobación a su decisión de partir el TIPNIS en dos con una carretera reclamada principalmente por los cocaleros.

La actitud estoica de los marchistas, que en una “larga marcha” atravesaron más de 600 kilómetros y que de 500 participantes llegaban a 1.500 al entrar a La Paz el 27 de junio, ha sido una epopeya de Bolivia en el Siglo XXI. La resistencia que anuncian se compararía  a un Avatar II, una versión de las películas más taquilleras del mundo.

He escuchado que la lucha de estos hombres de la selva será postulada al Premio Nobel de la Paz. Esa lucha difícilmente podrá ser ignorada por los jurados del Nobel, que tendrán una causa universal por la naturaleza conducida con métodos pacíficos. Los marchistas colocaron la otra mejilla cuando la fuerza pública del gobierno los agredió en Chaparina, en septiembre del año pasado, cuyo epílogo fue un acuerdo por cuya vigencia se movilizaron en una nueva marcha este año. O también cuando autoridades y parte de la población de San Ignacio de Moxos  alambraron la ciudad para impedirles entrar y reclinar la cabeza para reposar. O cuando la policía volvió a reprimirlos y al gas lacrimógeno agregó gas pimienta (“sólo unos gramos”), dijo el comandante de la policía. Pero también tuvieron momentos en que la solidaridad los arropó y pudieron celebrar, como cuando esta semana Trinidad se detuvo en un homenaje silencioso a los marchistas asediados por la fuerza pública.

Los TIPNIS están de retorno, pero tengo la sensación de que su partida es sólo un hasta luego.

(ANF)

sábado, julio 7

Denuncia ante RREE de Estocolmo. Ciudadano sueco obligado a utilizar otro documento sustitutivo por Oficial Ecuatoriano que lo desconoció de zopetón

Relaciones Exteriores de Ecuador desconoce a ciudadanos suecos

Sucedió hace poco, más propiamente el 6 de mayo en el aeropuerto Guayaquil, habiendo franqueado los controles normales llegó el "ciudadano sueco" al mostrador de Inmigración y habiendo exhibido ante el oficial de turno en aquel puesto su pasaporte Sueco en el que aparece la fecha y el número de ingreso al país claramente marcado, el oficial Teniente Zeballos pidió al pasajero "el otro documento", qué otro? respondió el ciudadano sueco, no tengo otro más que éste que utilizo desde hace 30 años y en mis entradas y salidas de Ecuador y otros países jamás he tenido problemas.

No señor. con este pasaporte sueco, usted no puede salir del país" Dicho y hecho hizo dar media vuelta al ya anciano pasajero, sin escuchar las reclamaciones por el perjuicio y las demoras que ello le iba a significar. El reclamo principal que adujo NN, es que nadie, nunca, le había advertido que tal cosa pudiese suceder..."Lo siento. Tenemos nuevas reglas. Ese documento (señalando al pasaporte sueco que tenía entre las manos) no significa nada para nosotros, más aún si especifica el lugar de nacimiento, que es un pueblo de Ecuador" No hubo forma de convencerle, el ciudadano sueco tuvo que retirar su equipaje que estaba ya embarcado con destino a Suecia y en eso llegó un control de narcóticos que sin esperar a que la valija fuese abierta, forzó e hizo volar el cerrojo para inspeccionar su contenido.

Publicamos este hecho, de modo que sirva como prevención de lo que podría ocurrir con otros ciudadanos suecos sea en Ecuador, como en Bolivia, como en Venezuela donde gobiernan los regímenes denominados "bolivarianos" que menosprecian los convenios establecidos a nivel internacional y que incluyen el pleno respeto a los derechos ciudadanos. El denunciante NN tuvo que demorar 9 días en el trámite del documento exhigido, incurrir en los gastos pertinentes a su estadía, logística y alimentación y los 1.100 dólares para comprar el billete de retorno, puesto que el anterior quedó de hecho invalidado ante la empresa transportadora.

El cronista preguntó a NN., cuál fue su actitud ante este hecho abusivo: "tuve aceptar con resignación y humildad por venir de una República Bananera, que siendo mi Patria de origen, es el sitio donde viven parientes y amigos a los que no puedo echar en olvido...

Lamentable que ello ocurra sin que la Cancillería de Suecia tenga que elevar una queja formal ante la carencia de respeto por un documento formal, legítimo y de valor jurídico ante cualquier otro gobierno.